No es poca cosa que más de 100 mil ciudadanos concentrados en el Zócalo de la Ciudad de México y en más de 100 ciudades, hayan manifestado su rechazo a un Plan B que raya en la inconstitucionalidad. Sin embargo, conociendo el talante y tozudez del tabasqueño, éste seguirá empeñado en dividir al país.
El problema no son los conservadores ni la prensa fifí como él la identifica. El problema principal del presidente, es él mismo, su terquedad y estrechez de miras que tanto lo caracterizan. En otras palabras, el problema de AMLO es AMLO.
