En la filmación que fue compartida en la red social de Instagram se ve el momento en que el delincuente ingresa a la tienda y sin mediar palabras saca una pistola con la que amenaza a la empleada. Sin embargo, el delincuente no se imaginó que la víctima resultaría más rápida y astuta que él.
Luego de las amenazas en donde el ladrón le pedía que abriera la caja registradora, la mujer se fue acercando a una esquina del mostrador. Después de unos segundos roció el gas pimienta en los ojos del delincuente. Inmediatamente el agresor, segado por el gas pimienta, salió corriendo del establecimiento. A pesar de que la joven gritó por ayuda nadie de los que caminaba por la acera de la tienda hizo nada por detener al delincuente.