Junto a Paco Ignacio Taibo estaba Beatriz Gutiérrez Müller, quien ante ese comentario fuera de lugar prefirió guardar silencio. Y es que a la esposa de López Obrador nos la quisieron vender como una gran académica, una escritora e historiadora. Pero de acuerdo con el libro de Elena Chávez, la supuesta escritora no es más que una arribista, una mujer que llegó a una oficina muy cerca de la de López Obrador y se le fue metiendo poco a poco en el ánimo mientras Rocío Beltrán, la primera esposa de Andrés Manuel, moría de lupus; de ahí el apodo que el mismo presidente repitió en su cara: “La Zopilota”.
Elena Chávez califica a Beatriz Gutiérrez Müeller como una “confianzuda” que se arrinconaba con los colaboradores cercanos del candidato y se bajaba de los autos de los amigos de quien más tarde sería su esposo. Por eso decimos, hizo bien Beatriz Gutiérrez Müller en quedarse callada.