La que podría haber hecho contrapeso es la maestra Elba Esther Gordillo, sin embargo, el tiempo es justiciero y vengador y, al parecer, la noche se le ha venido encima a la maestra. Por otro lado, la llegada de Leticia Ramírez Amaya y el guiño que esta ha tenido con Alfonso Cepeda Salas, sólo es señal de que no habrá nada extraordinario que en verdad beneficie al magisterio, solo habrá apapachos y sometimiento por parte del SNTE.
Lo peor de todo es que a lo largo y ancho del país no hay un líder que levante la mano y la voz en defensa de un magisterio medroso y dormido en sofá del confort.
