Después de que los doctores señalaron que era una intoxicación por alcohol, las maestras descubrieron que una de las menores logró pasar de contrabando tequila al kínder. Hasta donde se sabe, la menor introdujo el tequila premezclado y posteriormente invitó de la bebida a dos de sus compañeras. Las otras niñas dijeron haber probado la bebida porque creyeron que era jugo.
Tras lo sucedido, las autoridades escolares llamaron a los padres, quienes mostraron su evidente enojo contra los padres de la menor que llevó la bebida. Una de las madres de las menores comentó que su hija le dijo a la maestra que se trataba de alcohol tras haberse enterado, pero que la profesora no le creyó. Ante esto, la maestra comentó que es muy difícil de identificar cuales cosas que dicen los niños son ciertas y que no pueden estar al pendiente de las cosas que traen de sus casas.
