El domingo 17 de abril, cuando se habrá de votar la Reforma Eléctrica de López Obrador, la señora Tello ya se lustró el dedo para, como los borregos que tanto critica AMLO, levantar la mano para aprobar una reforma que ha sido criticada por los especialistas. Pero la pobre ilusa cree que, presionando a Pepe Yunes, poniendo a su gente pagada con lonas donde se le exige votar a favor de la Reforma Eléctrica, el diputado de Perote habrá de traicionar a su bancada, a su integridad y a sus representados.
Como diría el filósofo José José: «Pobre tonta, ingenua y charlatana». En su desesperación los diputados de Morena pretenden, con sus sucias artimañas, cambiar el rumbo de la votación, pero por lo que se ve, el domingo de resurrección, la reforma de AMLO no despertará, seguirá muerta como desde el principio.
