Lo cierto es que, en el momento en que el ministro Juan Luis González Alcántara votaba en contra de la constitucionalidad, los personeros de la 4T movieron todos sus recursos para presionar. El mismo presidente había mandado un mensaje público a los ministros votantes, donde los instaba a votar por la constitucionalidad de ésta. De modo que, finalmente los ministros cedieron a las presiones del jefe del poder ejecutivo federal.
«Es el poder del pueblo el que prevalece, el pueblo es el que decide, el pueblo manda», sigue diciendo como letanía un presidente que hace suyas las palabras de Kissinger: «Lo que cuenta no es la verdad, sino lo que se percibe como verdad».
