Fue tras una inspección de los estudiantes por parte de los profesores, que se descubrió el dispositivo que estaba conectado a su celular. El joven confesó que consiguió que un otorrinolaringólogo le implantara el dispositivo color carne al oído. Pero no fue el único estudiante que hizo trampa de esta manera.
Otro estudiante también estaba haciendo trampa desde su celular con un dispositivo SIM adaptado. «Es muy fácil instalar bluetooth en los oídos. Se adjunta a la oreja temporalmente y se puede quitar. Tal técnica fue utilizada por uno de los estafadores de Vyapam para aprobar su examen médico hace 8 años», señaló una de las autoridades escolares de esa época.
