Tanto así, que el mejor promotor de Loret de Mola es el propio presidente. Su afán por querer exhibir los salarios del periodista, sólo refleja el dolor que le causó la investigación. Lo cierto es que esta denuncia desarticuló por completo el discurso de la austeridad republicana, columna vertebral de la 4T.
Si en verdad quiere el presidente que los mexicanos le crean, debería poner en práctica sus propios consejos, barrer las escaleras de arriba para abajo, como él lo aconseja y qué mejor hacerlo, comenzando por su propia casa. Decir en que trabaja su hijo, conocer su declaración patrimonial y de impuestos, ese sería un buen comienzo, en lugar de dar a conocer lo que gana Loret de Mola.
