La mujer no identificada continúa culpando al hombre de robo y aunque el insiste en que no tomó nada, decide vaciar sus bolsillos para confirmar que no robo ningún artículo. Tras esta acción, el gerente decide pedirle a la señora que llame a su celular para poder localizarlo, pues ella seguía diciendo que el hombre tenía su teléfono.
Después de insistentemente mencionar que ella no lo tenía y que de seguro el hombre apagó el celular, la mujer llamó a su teléfono y se encontró con una sorpresa, el teléfono estaba en su bolsa. Aunque la situación bochornosa que le ocasionó al hombre no fue nada agradable y luego de que finalmente encontró su celular dentro de la bolsa, simplemente se limitó a decir “disculpa” y seguir su camino. Por su parte, en cuanto comenzó a sonar el celular, el hombre simplemente sonrió y se retiró del lugar.
