El pueblo, semejante al hombre que confió los talentos a sus trabajadores, espera recibir buenos informes, escuchar que la delincuencia ha descendido y que se está haciendo buen uso con los dineros, esas serían muy buenas noticias. Sin embargo, la realidad supera cualquier informe amañado que haga creer al respetable, que en verdad Cuitláhuac García está haciendo muy bien las cosas.
En Veracruz, el narcotráfico hace de las suyas, el robo de autos y el cobro de piso a los comerciantes así lo demuestra. Sin embargo, a pesar del hijo del profe Atanasio salga a decir que Veracruz es una sucursal del paraíso, los veracruzanos sabemos que eso es una verdadera mentira. Ojalá y que el presidente quiera premiar a su pupilo por su buen gobierno y mejor se lo lleve a atender la Oficina de Asunto no Importantes. Esa también sería una buena noticia.
