Atrás quedó la promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien aseguró que en cuanto el país se recuperara de la crisis económica causada por el covid-19, propondría un mecanismo de compensación para los jubilados, incluso mencionó revertir el uso de UMA, esas palabras muy pocos jubilados las creen.
Lo penoso del caso es que el SNTE dejó al magisterio a su suerte, nunca salió a defender a los profesores ni mucho menos a sus jubilados, a los que les descontó puntualmente sus cuotas sindicales. Por esa razón urge un relevo de representantes sindicales, un relevo nuevo que no se deje seducir por el poder en turno. Por eso urge que se vaya Cepeda Salas y camarilla.