Cabe señalar que, una vez que la actriz filtró el material en las redes sociales, se volvió viral y comenzaron a generar especulaciones en donde decían que muchos de los taxistas de Colombia, cobraban cierta cantidad de dinero por brindar sexo, dentro de las unidades. Los nombraron los “Car Sex”. En aquel momento la actriz se quedó callada. Los taxistas levantaron la voz señalando que todo era una campaña de desprestigio que se les estaba inventando. Dijeron que Uber quería desprestigiarlos para ganar terreno.
La actriz salió a la luz pública y dijo que nunca quiso dañar la imagen de los taxistas que no son parte de Uber. Aseguró que todo se trató de una grabación hecha en diciembre de 2020. La utilizó como parte del contenido que ofrece a través de un sitio para adultos donde trabaja. “El único propósito de compartirlo fue que se volviera una más de mis producciones. Todo fue un acto espontáneo y en ningún momento le pagué al conductor para utilizar su unidad con el fin de usarla como escenario para la grabación o para tener un encuentro sexual”, excusó. No buscaba afectar y reveló que no es la primera vez que uno de los videos que protagoniza se hace viral. Tras haber pasado la marcha por el día de la mujer, la actriz dijo que se había decidido a hablar, pues sentía culpa en su interior.
