Ante los comentarios positivos que le pusieron por ser una mujer emprendedora, Sayra agradeció: «No saben cuánto me gustaría responder cada uno de los bellos mensajes que me envían, estoy muy agradecida con Dios por que siempre pone una oportunidad para mejorar día con día, también agradecida con todas las personas que se tomaron un minuto de su tiempo, para alentarme para hacerme sentir tan orgullosa de lo que me heredó mi viejita linda, que es el comercio».
A aquellos que la criticaron por su acción y por su aspecto le anotó: «A las personas que hicieron malos comentarios sobre mi aspecto o como soy, les puedo decir que Dios las bendiga grandemente y las llene con su inmenso amor». Bien por Sayra y sus dos amigas emprendedoras.
