La llegada de la maestra Delfina Gómez se da en un contexto donde el sindicato más grande el país ha sido secuestrado por una camarilla que se niega a efectuar elecciones libres y democráticas. Por otro lado, en materia económica los maestros están mal pagados, el contubernio y sometimiento de la Comisión Negociadora del SNTE ha dado como resultado que el magisterio solo haya obtenido el 3.4 por ciento directo al salario. Un incremento salarial que fue pulverizado por la inflación.
De modo que la nueva titular de la SEP estará trabajando con maestros inconformes por la falta de compromiso, tanto de las autoridades hacendarias como de los propios líderes del SNTE, que no hacen nada para cambiar esa situación. No la tiene fácil la maestra Delfina en la SEP.
