¿Sera la jefa de la Oficina de Gobierno, una tal Waltraud Martínez Olvera? ¿Se los escribe en alemán y el gobernador hace la traducción simultánea? Si le escriben los discursos en español, entonces, ¿por qué tropieza constantemente con las palabras? ¿Por qué esos errores de sintaxis?
Sólo dos minutos del segundo informe del gobernador bastan para darse cuenta que Cuitláhuac García sigue sin conectar el cerebro con el lenguaje. Esa discapacidad explicaría incluso su forma de actuar, su retraimiento político, sus berrinches, su alejamiento de la realidad, en pocas palabras, su estulticia.
