Es entonces que un empleado identificado como Monserrat se acerca a uno de sus compañeros por la espalda, le zafa la pistola que lleva en la cintura. Monserrat se acerca por detrás del extorsionador que sigue esperando instrucciones y en ese momento le dispara hasta en tres ocasiones. El empleado que se defendió esperó a que llegara la policía y se entregó. Monserrat dijo que se llenó de temor ante la amenaza de que si no entregaban el dinero pues que los iban a matar a todos.
El suceso ocurrió en la ciudad de Apodaca, Nuevo León, donde los comerciantes viven siendo extorsionados por las bandas de delincuentes. Al parecer la policía ha hecho muy poco para combatir este delito. Habría que estar pendiente de lo que le pase a Monserrat, el empleado que mató al extorsionador, porque si la policía está coludida con los criminales, capaz que le ponen el dedo encima.