El ex militar operaba en la Zona Rosa y enganchaba gays en los bares cercanos para luego llevarlos a su casa en la Venustiano Carranza de la CDMX. Investigaba que su familia fuera pudiente y les pedía una fuerte suma de dinero por su rescate.
Cuando Osien tenía el dinero en sus manos, les decía a sus familiares que en un rato más el secuestrado estaría llegando con ellos, pero eran mentiras. Osien los desmayaba con una bolsa de plástico y ya que estaban inertes, los estrangulaba fría y lentamente hasta matarlos. Como todos los asesinos, conforme van sumando víctimas, quieren más, y al igual que todos, el deseo de ir por más los lleva a cometer errores. Osien fue capturado y cuando declaró dijo que asesinaba gays porque eran fáciles de enganchar. Guardaba sus credenciales de elector como trofeos. Así como en la guerra cuando asesinan a un enemigo los soldados acostumbran a llevarse su placa.