Del plato a la boca se le cayó la sopa a Gerardo Fernández Noroña, quien, como dijeran los clásicos, ahora «llora como mujer lo que no pudo defender como hombre». En un mensaje de Twitter el diputado del PT anotó: «Dije en la rueda de prensa: ‘Mi general, si ya tengo tomada la plaza, ¿por qué quiere que se la entregue a los conservadores?».
Gerardo Fernández Noroña se ha convertido en un diputado esperpento, llenó de incongruencias y lo que es peor, ha mostrado que su apetito no tiene escrúpulos y sus ambiciones no se rigen ni por la moral ni por la ética. Ya se anunció que Dulce María Sauri será la Presidenta de la Cámara de Diputados, y el PT, caprichoso, que no propuso a nadie, se quedó como el chinito, «nomás milando».
