Quizá por ello el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ya no quiso mostrar el mapa de semaforización de México, echando la culpa a los estados por no mandar los datos de manera precisa y a tiempo. Por supuesto, él ya no tiene la culpa de nada, pues siempre habrá a quien echarle la culpa.
Primero fue China la culpable por dejar que el virus saliera de sus fronteras; después fueron los mexicanos que viajaron al extranjero; más tardes los ciudadanos que no toman las medidas sanitarias adecuadas, y ahora son los gobiernos estatales. El caso es que el gobierno federal nunca tiene la culpa, ni por omitir tanto tiempo el uso del cubrebocas entre la población ni por lanzarlos a la “Nueva Normalidad” en el momento más crítico.
