Esto es grave si consideramos que la tasa de letalidad en países de Europa no pasó del seis por ciento. Un informe del periódico español El País muestra un detalle que llama la atención. Mientras que en otros países los muertos como resultado del coronavirus terminaron siendo entubados «la información recogida por los Estados también revela que casi ocho de cada diez pacientes, el 76%, derrotados por la enfermedad no ingresaron a terapias intensivas ni fueron entubados. Para la mitad de los fallecidos no hubo un diagnóstico público por coronavirus antes de la muerte. Este llegó el mismo día del desenlace o después».
Es decir, la letalidad en México se está dando en pacientes que no recorren todas las alternativas médicas, que están muriendo sin necesidad de ser intubados.
