Su cuerpo abandonó el hospital Belisario Domínguez el viernes, lugar que fue su segunda casa. El féretro fue acompañado por los aplausos de todos sus compañeros, que realizaron un pasillo humano hasta la puerta de salida.
Cabe destacar que después de haber decidido esperar un año más para su jubilación, en junio nuevamente se podía jubilar después de 32 años de servicio, pero la muerte la alcanzó primero. Juanita perdió la vida ante el coronavirus sin poder hacer nada. Sus familiares piden que personas como Juanita sean recordadas por su labor y dedicación; piden que los enfermeros sean tratados con el respeto merecido porque ellos trabajan con el corazón para ayudar a las personas sin importarles que su destino sea el mismo que el de Juanita.
