Y en Veracruz, el panorama no es nada halagador, ya que en las cafeterías escolares el menú para los niños es rico en antojitos, grasas y harinas. Y si añadimos que para Zenyazen Escobar es más importante la supuesta bonificación económica para contribuir a la mejora de la infraestructura escolar, concluimos que en Veracruz tendremos aulas y escuelas sanas, con alumnos gordos y diabéticos.
Y es que los riflazos que las refresqueras les ofrecen a los secretarios y a uno que otro funcionario de medio pelo, no son fáciles de resistir. Aún se recuerdan las camionetas Escalade que aparecieron en el estacionamiento de la SEV, que una refresquera regaló un jefe de apellido Gómez y su otro apellido de origen italiano. Así que no se debe olvidar, que apenas hace algunos años atrás, el propio secretario de la SEV pedía fiado las empanadas en su telesecundaria.