Informes que nos han llegado señalan que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el moral y ético, se llevará a este extorsionador profesional, encubridor de grandes desfalcos, a un consulado fuera del país. Es lo único que le pueden ofrecer, porque su calidad moral quedó tan baja que ni en la Contraloría tuvo cabida, y miren que la Contraloría ha tenido pillos de la calaña del “Burro” Iván López Fernández que también se quedó como novia de rancho, “vestida y alborotada”.
Así es que Portilla, disfruta sus últimos días como auditor de Veracruz, amagado por el propio gobierno para que acuse a diestra y siniestra sin importar las consecuencias. Así como el gobierno actual maneja a Lorenzo Portilla, así quiere manejar al próximo auditor, o auditora, usarlo para sus sucios fines políticos.
