El presidente anota en este memorándum dirigido a los servidores públicos en general: «Todos estamos obligados a honrar nuestra palabra y cumplir con el compromiso de no mentir, no robar y no traicionar la confianza de los mexicanos. En consecuencia, les reiteró: No acepto, bajo ninguna circunstancia, que miembros de mi familia hagan gestiones, trámites o lleven a cabo negocios con el gobierno en su beneficio o a favor de sus ‘recomendados’».
En caso de que el gobernador Cuitláhuac García no tome en consideración este compromiso al que lo obliga el propio presidente de la República, el mismo López Obrador advierte: «Solo me resta decirles que, de no cumplirse esta recomendación, se podría caer en actos de deshonestidad y en la esfera del derecho penal». Ni modo Cuitláhuac, las cosas no son como tú las entiendes, sino como las dicta nuestro presidente.
