Por eso, cuando llegó la Reforma Educativa, con su Servicio Profesional Docente y el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, se pensó que las cosas realmente cambiarían. Se creyó que con los procesos meritocráticos para el ingreso y la promoción de docentes, se acabaría con los vicios tan arraigados de compadrazgo y amiguismo. Hoy nos damos cuenta que la corrupción sigue ahí, no se ha ido, pero ahora los encargados de promoverla están incrustados en la parte oficial.
Son comunes las prácticas de nepotismo y de asignación de horas y nombramientos directivos por debajo del agua. Por esa razón, resulta muy interesante conocer cuáles serán las normas y leyes para asignación de plazas, horas y promociones en la nueva reforma que traerá la 4T del presidente Andrés Manuel López Obrador. Por el momento, los maestros estarán al pendiente la próxima semana, en la que supuestamente se aprobara la nueva reforma educativa.