De acuerdo con los reportes, los policías y militares que llegaron hasta la zona pidieron a los pobladores que se retiraran, pero estos hicieron caso omiso, no solo no se retiraron, sino que llamaron a más personas para que sumarán al robo de la gasolina que fluía del ducto. La explosión se dio en un abrir y cerrar de ojos por lo que no hubo tiempo para correr y protegerse, esto causó que decenas de personas murieran en el sitio de forma instantánea. Pocos fueron los cuerpos completos que se hallaron alrededor del ducto, de la gran mayoría solo quedaron restos.
Ya las autoridades han adelantado que varias decenas de restos humanos tendrán que ser identificados a través de pruebas de ADN, toda vez que no hay manera de saber a quienes pertenecieron por el estado en el que se encuentran. Como le informamos, entre los heridos hay varios niños y algunos han sido trasladados a Texas para que sean atendidos debido a la gravedad de sus quemaduras. Hasta el momento este es el saldo de la esta tragedia, una en la que, por ignorancia, por necesidad o simplemente por el agandalle murieron personas que ni la debían ni la temían.