Eso ha pasado, sexenio con sexenio, desde los tiempos de Agustín Acosta Lagunes. Pasó con Fidel, con Duarte, con Yunes y está pasando con Cuitláhuac. ¿No previeron esa situación los encargados de Seguridad? No es posible que el nuevo gobierno haya llegado a tomar el poder sin una estrategia efectiva. ¿No hubo una investigación previa? ¿No hicieron un diagnóstico? ¿No ubicaron las zonas de riesgo? ¿No? ¿Pero que tal los “sabadaba”? El exgobernador Yunes Linares se lo dijo a Cuitláhuac, quien lo tomó como una afrenta, «no es lo mismo bailar salsa que gobernar un estado».
15 feminicidios se contabilizan en 15 días, masacres de 13 personas en Atzacan, niños asesinados, niños secuestrados. Para la mitad de la semana pasada ya sumaban 48 asesinatos en la era Cuitláhuac. Pero eso parece no importar al nuevo gobierno, ni la madre que pide perdón a su hija por no tener para pagar el rescate, ni el violento secuestro y asesinato en la avenida Ruiz Cortines en Boca del Río. A ellos lo único que les importa es quitar al fiscal, porque quitando al fiscal de su puesto la violencia, como por arte de magia, terminará.
