Desde luego que la esposa del presidente recibía un trato preferencial, se le daba el nombramiento de primera dama y un cargo honorifico en el Sistema de Desarrollo Integral de la familia (DIF), claro que, con un sueldo bien abultado, y a su disposición cientos de empleados y recursos públicos. Pues a todo eso la esposa del presidente electo, Beatriz Gutiérrez Müller, le dijo que no.
Y es que los que conocen de cerca a la esposa de Andrés Manuel López Obrador saben que es una mujer sencilla, que se dedica a dar clases, y que es buena amante de las letras, pues ha escrito varios libros. Un perfil muy alejado de la frivolidad y suntuosidad que varias esposas de expresidentes han dejado por la residencia oficial de Los Pinos, por cierto, este último se convertirá en un centro para promover la cultura del país.
