Para tener una candidatura al Senado o a una curul legislativa federal, sin hacer campaña, hay que formar parte de la cofradía de los dueños de la franquicia del PRI, para ello mínimo se tiene que ser sobrina del Carlos Salinas de Gortari, como Claudia Ruiz Massieu, secretaria general del PRI, quien tendrá un puesto asegurado. O ser amigo del presidente como Osorio Chong, exsecretario de Gobernación, quien llegará al Senado; y para no desentonar, el mismo dirigente del partido, Enrique Ochoa Reza, se repartió una diputación federal.
Los soldados rasos, los de piso, los seccionales que sueñan con ocupar esos puestos tendrán que esperar, primero los dueños, los familiares, los amigos y los cómplices. Claro que no se podían olvidar de las fuerzas vivas del PRI, de los encargados del corporativismo, los titulares de la CNC, CNOP, CNC, también les tocó.
Por cierto, no se podía dejar fuera al compañero de golf del presidente. Por tal razón, Pablo Gamboa Miner, hijo del Senador Emilio Gamboa, también será plurinominal. Ni hablar, en el tricolor hay jauja, pero sólo para la crema y nata del poder.
