Pero en ese mismo momento Donald Trump se refirió a las próximas elecciones del primero de julio de 2018, en las que se elegirá presidente de México: «Tienen unas elecciones pronto. Creo que tienen algunos candidatos que son muy buena gente, y tienen algunos que, quizá, no son tan buenos. En cualquier caso, lidiaremos con ello». Qué bueno que Donald Trump no dijo nombres, y no porque perjudicaría al candidato que nombrara, sino todo lo contrario.
Un candidato que Donald Trump considere malo, debe ser un buen presidente de México; un candidato que incomode al loco de Donald Trump, puede ser un estupendo presidente; un presidente que tenga el valor de colgarle el teléfono a un sujeto irrespetuoso y grosero, un sujeto sin diplomacia y sin decencia.
