Lo cierto es que las cuotas de poder que exige esta agrupación se han debitado, el voto corporativo poco a poco se ha ido diluyendo. Como prueba, tenemos que en las elecciones pasadas no pudieron llevar a la victoria a Héctor Yunes. Además, la diputada Minerva Salcedo Baca dejó ver que la cantidad de diputaciones para su agrupación era de 11.
Esta legisladora ha comenzado a sentir el frío de la indiferencia con el nuevo presidente xalapeño. Se quedó mal acostumbrada ya que nada más estiraba la mano y los alcaldes priistas estaban prestos a satisfacer sus necesidades gremiales. Hoy Morena no complace ni prende la mecha de Antorcha Campesina.
De verdad que los líderes que por años han lucrado con la pobreza y miseria quedaron mal acostumbrados, piensan que están en los tiempos de carro completo. Ya se verá si en verdad esta agrupación apoya como dice al abanderado priista.
