El sonorense señala que las declaraciones provienen de un «testigo protegido» y que por lo tanto se tratan de «filtraciones y conjeturas inverosímiles» de testigos protegidos carentes de credibilidad. Lo cierto es que estas declaraciones han puesto al sonorense en la mira del grupo en el poder y han atizado el fuego al tema del financiamiento a la campaña de Enrique Peña Nieto en el 2006.
Lo hemos repetido hasta el cansancio en este medio, nada es casual en la política y las filtraciones contra el sonorense huelen a leña de Los Pinos. Por esa razón, esas filtraciones, fueron un “estate quieto” al sonorense para que no piense ponerse con Sansón a las patadas. Beltrones seguramente aprendió la lección y tenga por seguro que lo pensará dos veces la próxima vez.
