El dueño, Édgar Spinoso, podía reclamar la expropiación de esos terrenos. ¿Lo hizo? Hasta el momento no; quizá sabe que no puede reclamar lo que obtuvo de manera ilícita. Defender a Édgar Spinoso es embarrase en la mierda de su corrupción. ¿Entonces por qué hacerlo? Pues porque todavía hay gente agradecida que se acuerda de los miles de pesos que de él recibieran cuando era Oficial Mayor de la Secretaría de Educación de Veracruz.
Repetimos lo dicho en este espacio, los veracruzanos no estamos conformes con que, quienes robaron sólo entreguen una parte de lo robado, deben entregar todo y aparte deben ser entregados a la justicia. Entonces qué gracia, robemos y saqueemos que, si nos descubren, pues igual lo devolvemos y asunto concluido.
