El gobernador, al acercarse a saludar a unos jóvenes de Chalco, Ixtapaluca e Iztapalapa que fueron a apoyar a los damnificados, le dicen que desde las seis y media de la mañana están apoyando y que no les parece que él llegue a las cuatro y media de la tarde. Pero eso no es todo, otro joven armándose de valor le dice: «Ahora sí póngase sus botitas y a trabajar».
Ni hablar, se le apareció el chamuco a este gobernador que ya lo está investigando la Fepade por detención de camiones con ayuda para los damnificados.