El caso es que, descaradamente, no les importó que la representante legal de dicha empresa beneficiada fuera Irma Flores Sangabriel, madre de Shariffe Osman Flores. Pero no fue el único contrato que les dio, de hecho, para taparle un poco el ojo al macho, en las licitaciones se pusieron a competir entre los mismos familiares.
A la empresa de un primo le dio un contrato por cuatro millones 555 mil pesos para la «construcción del sistema de drenaje sanitario en el municipio de Chontla, Veracruz». Y así, de poco en poco y de mucho en mucho, fue haciendo más millonarios a sus parientes.
