La Procuraduría General de la República tiene documentos donde se comprueba que al menos 38.5 millones de pesos salieron de la SEV para empresas de tecnología y de ahí hasta empresas inmobiliarias cuyo propietario era Moisés Mansur Cisneyros, el prestanombres favorito de Javier Duarte. Fue Édgar Spinoso el que ordenó esas transferencias.
Hasta el momento el gobierno de Veracruz ha estado buscando el desafuero de Tarek Abdalá y de Alberto Silva. Pero una vez que el juicio siga, el diputado Spinoso Carrera tendrá que ser llamado a cuentas, porque la SEV, junto con Salud, Comunicación Social y Seguridad Pública, fueron las dependencias donde más irregularidades se detectaron. En todo caso, de poco le va a servir a Spinoso el haber entregado dos aeronaves y algunas propiedades más, eso que llaman el “vómito negro”.
