Sólo falta que al final le tengamos que pedir perdón a Eva Cadena y hasta le tengan que devolver su curul en el Congreso de Veracruz. Por supuesto, golpe dado ni Dios lo quita. Y es que a pesar de que los videos no pueden ser considerados como prueba, eso no quiere decir que la señora haya actuado movida por la codicia. Porque nadie honrado acepta dinero de personas que no se identifican, de personas que quieren obtener algún beneficio.
Queda también el video en el que recibe un millón de pesos por mover una iniciativa a modo, quizá ese video no cuente como prueba, pero a nadie queda duda que a Eva Cadena le gusta el dinero, y si es mal habido, mejor.
