Ahora le quitan la Comisión de Hacienda y él se defiende, quizá tenga razón, que se la quitan por incómodo, por contravenir las indicaciones del gobernador. Pero conociendo a este personaje, lo más seguro es que se empezó a cotizar muy alto, y ponía muchas trabas para sacar adelante asuntos hacendarios.
Sergio Rodríguez no es diputado porque quiera servir a los veracruzanos, él es diputado porque sabe que el poder significa dinero, dinero bien habido, mal habido, a él no le importa la diferencia siempre y cuando sea dinero. Ahora los panistas lo van a tener enquistado, chingando como “cuchillito de palo”; claro, a menos que le revivan eso del robo de autos, porque ese caso sigue pendiente.
