El columnista Salvador García Soto señala en su reciente columna que Josefina amagó: «O se limpiaba el nombre de su familia y la PGR exoneraba públicamente a su padre y seis hermanos acusados de ‘lavado de dinero’ en una investigación de la SEIDO y la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda, o ella renunciaba ese fin de semana a la candidatura panista a la gubernatura».
Rápido en el PAN y en Los Pinos se pusieron a pensar en las consecuencias de dicha decisión, por lo que una semana antes de la elección del 4 de junio, Raúl Cervantes, en un comunicado, exoneró a los parientes incómodos. ¡No, pues así quién no!
