Sería prudente revisar el protocolo de seguridad que tiene esta secundaria y las medidas disciplinarias para controlar al alumnado. Este acontecimiento sirve para replantear el trabajo de los directores, en ocasiones algunos directores se la llevan de a muertito, se encierran en su oficina, delegan la responsabilidad que ellos deben de llevar. Se les olvida que el actor principal de la escuela secundaria es precisamente el alumno.
Por tal motivo, las autoridades de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) deben investigar en quién recae la responsabilidad de este acontecimiento, que desde luego resta prestigio a un noble plantel que durante muchos años ha formado generaciones de alumnos.
