De tener controladas 80 alcaldías, ahora sólo se quedan con 37. Los priistas en veracruz son los grandes, esto a pesar de los gritos de triunfo del bufón Enrique Ochoa, líder nacional del PRI, quien también tiene que irse.
El PRI en Veracruz requiere de otra forma de liderazgo, uno que lo haga viable para un triunfo en 2018 con la candidatura de Pepe Yunes a la gubernatura. Por cierto, Lorena Martínez ya debería estar haciendo sus maletas; esto es lo que quería con tanta intriga y prepotencia, con tanto desdén hacia los líderes reales. Esta señora hasta parecía infiltrada, llegó haciendo creer que sabía hacer bien las cosas, pero ya vimos que nunca supo donde estuvo parada.
