Resulta que después que el exgobernador Javier Duarte fuera detenido y se diera a conocer entre un vodevil y un sketch tipo televisa, su esposa Karime Macías se encontraba con el hoy detenido en Matamoros, Guatemala; la esposa del exejecutivo la libró olímpicamente. Las autoridades señalaron que no se detuvo a la esposa del exgobernador en virtud de que no existía ninguna orden de aprehensión. Sin embargo, después que apareció por última vez en los medios, sentada esperando un vuelo supuestamente para viajar a un país europeo, no se ha vuelto a saber de ella.
Ésta vive en el anonimato como Caín; Karime la esotérica no se deja ver, sabe que cualquier aparición pública será noticia. Como Caín, la exprimera dama lleva en su frente la marca reprochable de la suciedad y corrupción. Karime, la que merece abundancia, sólo ve pasar el tiempo, ese es el único aliado que le queda; por cierto, en la portada de su página de Facebook sólo aparece como su único amigo alguien de nombre Javier Duarte de Ochoa.
