Su agradecimiento al tricolor por tenerla como mantenida en la nómina del Congreso Federal raya en la abyección. Carmen Salinas sólo va al Congreso a dormir la mona y hasta el momento ninguna iniciativa de ley ha salido de su cabeza. Y es que eso sería como pedirle peras al olmo; la ilustre, insigne y fina diputada sólo se ha caracterizado por ofender a los que la contradicen y critican su parasitaria presencia en el Congreso.
Pero eso sí, la diputada Salinas se llena la boca de loas a favor de Alfredo del Mazo. Esta esperpenta señora piensa que si gana Morena en el Estado de México, sus ambiciones y metas políticas se verán truncadas. Y es que tenga la seguridad que la Corcholata legislativa ya se había hecho ilusiones de ser senadora. Cómo ve usted, habrase visto tanto cinismo.
