En Veracruz sucede lo mismo. Nadie se manifestó porque el periódico Centinela dejara de circular; a nadie importó que el periódico Marcha ya no estuviera en los puestos de periódicos; nadie reclamó que a Cecilio García del Numero Uno le dejaran de dar convenio en gobierno del estado y que por ello ya no pudiera sacar su pasquín; nadie se preocupó porque Nemi tuviera que sacar de la web su Radiover, o que Gina Domínguez cediera la concesión de Quadratín. Nadie del gremio periodístico saldrá a manifestarse por estos medios mercenarios que hicieron mucho daño al periodismo en Veracruz.
