No se puede llegar a un debate presumiendo que tuvo un programa como Espejos del alma. ¿Alguna vez lo escucharon? Yo sí, una vez, la única vez. ¿Será cierto que alguna vez dijo: «No puedo comprometerme en nada, pues antes le tengo que preguntar a mis hermanos?» Si lo dijo, pues qué mal.
La realidad de un municipio no es fácil. Para llevar bien una administración como la de Xalapa, con tantos problemas, que van desde la inseguridad, falta de empleo y urbanidad, se requiere alguien que tenga conocimiento pleno de esos problemas y un cúmulo de posibles soluciones. Y Ana Miriam, hasta el momento, nos ha mostrado que sólo tiene buenos deseos. Ah, y muchos juguetes para regalar.
