Los que hemos trabajado con presos en las cárceles de este país sabemos que en ese lugar sólo se encuentran los que no tuvieron dinero para pagar su impunidad. Sabemos, y tenemos ejemplos frescos, que el dinero puede torcer a la misma ley. Por dinero un juez intentó sacar de la cárcel a un violador pederasta, un hijo de papi que, a pesar de haber metido los dedos en la vagina de una jovencita, no había cometido abuso (es lo que argumentaba el juez) pues lo hizo sin ninguna intención lasciva. #KarimeSíMerezcoImpunidad
