Mientras la mujer mexicana y su hija van hacia los Estados Unidos, unos hombres construyen algo. Uno de los hombres de origen latino se seca el sudor, pero no se detiene en su labor de construir con madera algo. En el trayecto la niña va recogiendo pedazos de plástico y otras cosas que encuentra en el camino. Después de una ardua travesía la madre e hija llegan a la frontera donde las espera un inmenso muro.
El desconsuelo es evidente. La niña, tratando de dar consuelo a la fatigada madre saca de su mochila lo que hizo con los pedazos que fue recogiendo: una bandera con los colores de los Estados Unidos. En ese momento la mujer ve una luz, corre hacia ella, hay una puerta de madera que han construido esos hombres, entre ellos el de origen latino. Ellas atraviesan por ahí. Mientras el gobierno de los Estados Unidos hace muros, otros, como la empresa 84 Lumber, construye puertas.
