A través de la delegada del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Lorena Martínez le fue notificada esta decisión, y tras una breve reunión, se decidió que el día de mañana tome posesión como nuevo dirigente estatal del Revolucionario Institucional.
Con unas elecciones municipales en puerta, y contra todos los pronósticos, Alarcón Guevara estará al frente de la presidencia del PRI desde este día hasta el próximo año, el 2018, y su función será la de reconstruir nuevamente a un partido fuertemente relacionado con los actos de corrupción del exgobernador prófugo de la justicia, Javier Duarte, y posicionarlo nuevamente cono una de las principales fuerzas políticas, tarea que desde luego no suena nada fácil.
