La UV no merece el dinero que se le aporta, porque no está rindiendo los frutos adecuados. Hace bien el Congreso en exigirle a la rectora Sara Ladrón de Guevara una política de austeridad. Si le dan más dinero, ella sólo lo derrochará. Viene ya el proceso para cambiar rector y los resultados de Sara no son buenos.
Ella querrá reelegirse con el apoyo del gobernador Yunes Linares, pero ese sería un grave error. Sara Ladrón de Guevara siempre fue agachona, siempre fue gris, siempre fue como una pieza arqueológica del museo que mucho tiempo administró. Si el gobernador le quisiera hacer un favor, que la regrese a ese recinto del que nunca debió haber salido.
